jueves, 25 de junio de 2026

Perimenospausas

Me gusta tu forma coqueta, penetrante y perversa. 

No me importa si nació para provocar un genocidio de miradas intensas, proyectadas al mundo a primera vista, para que en su egoísmo, y falta de humildad, todos caigan en su mecanismo de defensa, seductor e imaginario. Que crea mundos paralelos, donde todxs somos tus novixs

Me quedaría a vivir en tus tetas

Pero para eso primero tengo que conocerte

Hasta el momento, no se tu nombre, ni tu cara, ni una señal de tu aspecto. No tengo pistas de cómo serás. Ya no una amiga, como pensé de forma infantil. Ya no un amante (También me había convencido de eso). Me quiero volver a enamorar pero me escondo de ti. Ojalá nunca aparezcas, y te lleves toda la libertad que he logrado acumular, en este tiempo de sanar.

Ben Goldberg - xcpf

La distancia

"We further assume that the measurements performed on the first system do not disturb the second system in any way. Thus, it is possible to predict the value of a physical quantity for the second system without in any way disturbing it, and this is true for any distance between the two systems."

  • Einstein, A., Podolsky, B., & Rosen, N. (1935). Can Quantum-Mechanical Description of Physical Reality be Considered Complete? Physical Review, 47(10), 777. 

I
Este escrito es para ti, esta canción es para ti, estos pensamientos son para ti, lo aclaro previamente, porque a veces se necesita ser concreto para darse a entender. 
Se lo ofrezco al mundo pero en realidad, pertenece al mismo manto de intimidad que fuimos forjando en el momento. Un trance que fue físicamente breve, pero que no he parado de estirar. Espero me dure un año, y un poco más, para ir a recargar a tu lecho lo que me puso en esta situación. Justamente en eso pienso mucho estos días: Si no dosifico, voy a enloquecer. Pero varias veces al día se me vienen palabras y preguntas sueltas relacionadas a tu boca, a tu respiración, a nuestros olores, que quisiera transformar en un árbol o una enredadera que crezca hasta consumir toda el agua que va quedando en las reservas de este continente.
Y no puedo con tanto, dónde guardo todo esto, seguirá expandiéndose hasta tocar tu puerta, o se desvanecerá ante el exceso de realidad que surge al contar los pasos que me demoro caminando hasta tu casa. Y en el trayecto seguiría pensando, cómo fue que sucedió esto, qué tan real es, ¿y por qué siento que me voy a perder en el camino?. Espero resolverlo, que el miedo no me cubra estos colores, que aparecen tarde mal y nunca, y los años te vuelven experto en despilfarrar emociones fuertes.

II
¿Por qué lo haces tan fácil, si no soy merecedor de tu deseo? Quiero ganarme este honor pero no tengo idea cómo friccionar tus células a la distancia, y reírnos de tu piel de gallina. Aquí hace frío y tú estás con poca ropa a todo sol. 
¿Cómo te digo que te necesito para no tener que abrigarme como hijo único? 
¿Cómo me voy a ganar tu respeto pidiéndote algo tan simple como absurdo en las circunstancias actuales?
Me queda agradecer, por confundirme, por brotar preguntas, por aflojarme los dedos, y acalorar mi pecho cada vez que me escribes, tímidamente, para asomar una distancia inexistente entre nosotros dos.

III
Como si se fuera a acabar el aire, como si se fuera a acabar el tiempo. Pasar una semana completa en el estado de entrega sexual y afectiva, más bien arrojo, o despojo para rendirle tributo a tu deseo. 
Y por qué ese deseo de que te tire arriba de la mesa, de ser sazonada con merkén y sal de mar. De que te hable en chileno, te susurre a cierta distancia pero te cocine a fuego lento igual, porque no tendría sentido apurarse. 
"Tenemos todo el tiempo del mundo" 
qué frase tan excitante para cualquier proletario. Una promesa que nunca va a ser cierta: mi tiempo le pertenece a cualquiera que me pague suculentas horas extras.
Salvo que realmente sienta que este momento no se va a repetir, que el origen y potencia de mi erección se base en la imposibilidad de volver a este momento, a este lugar, a este clima, contigo en total disposición a no guardar pudores. 

sábado, 15 de noviembre de 2025

Mientras exista miseria, habrá redención...

Cada cierto tiempo me visita la nostalgia. Se toma mi cama y comienza a chorrear por los espacios. Entre más grande es el lugar, más difícil es el proceso de limpieza, lavado, y secado. Por eso prefiero vivir en lugares pequeños, pero en general, me toca habitar sitios abandonados de grandes proporciones. Soy una suerte de guardían del vacío, y mi deber es llenar todo con mi presencia, aunque la mayor parte del tiempo, sucede lo contrario: Soy yo el que termino en ese agujero negro que, según lo poco que he escuchado sobre el cosmos, dicen que puede absorber galaxias completas. 

Por alguna razón, lo creo posible. O al menos lo siento posible.

Todo empieza por un olor, procesado en mis entrañas, mezcla de cerveza y grasas saturadas, que durante la noche se va volviendo más denso. Cambia de color el clima interior y ensombrece las cortinas, hasta volverlas totalmente herméticas. Afuera podría estar sucediendo una tormenta o el mejor de los días soleados, pero aquí, sólo se permite la luz de una pantalla, que aburre de su monotonía. En días como este me alimento de las ratas que circulan por el entretecho, y las sazono con las moscas que esperan su turno para probar algún cadaver. El de las ratas, o el mío. 

Quisiera nunca contagiar a nadie de este sentimiento, pero me da la impresión de que es una Infección de Transmisión Sexual, tan contagiosa como cualquier epidemia, que permanece pasiva hasta algun movimiento del astro más cercano, o satélite, no se cómo le dicen a la luna. No conozco de astrología, pero he visto cómo influye en el crecimiento de las plantas, y en mi estancamiento de raíces, cuyo legado se adhiere húmedo y espeso a la cama de turno, que ya ni siquiera es mía, pero como todas las anteriores, puedo impregnar de mi pesimismo, y dejarlo ahí, hasta que cobre su siguiente víctima. Que seré yo mismo, lo más probable.

Lo que aún no entiendo, es por qué sigo escribiendo, a pesar de tener muchas ganas de no hacerlo. Pero la poesía me persigue como si no tuviera nada mejor qué hacer.


King Gizzard & The Lizard Wizard - If Not Now, Then When?

miércoles, 3 de septiembre de 2025

Acostúmbrame a los olores para poder extrañarlos

Después de un largo período de luces apagadas, unos cuántos meses encandilado y algunos parpadeos para acostumbrarme a tus colores, se marcó el contorno de las pocas sombras que aún te veo, y me gustan. Me gustan mucho.

Finalmente lograste administrar mis entrañas.

Esperaba este revoltijo de abstracciones sin sentido. Hablar solo, pero con tu voz en mi cabeza, sin decirte nada para no molestarte. Es mi turno de ser vulnerable, y ponerme de rodillas para apretarte las piernas.

Llegó el momento de buscar recetas sin ajo y sin cebolla, y leer tus manuales de convivencia. Tienen un mejor acabado que los míos. Si es que los tengo. Creo que los perdí entre tanto cambio de casa. Quizá los vuelva a escribir, dame tiempo. 

Espero que no sea demasiado tarde.

Sí, ya se que es mucho pedir. No soy ingenuo, conozco mis errores y limitaciones. Reconozco lo que entregué a medias para guardarme el resto, pero mis egoísmos siempre fueron momentáneos. Agradezco el espacio, los silencios, la paciencia y la impaciencia (necesaria). Al fin y al cabo, yo tampoco espero mucho de mí mismo, sólo quiero regalar todo lo que tengo, soltar la mezquindad que no me gusta, no me identifica, y contigo menos. Entregarse por completo es tu lenguaje del amor y yo siempre quise ir a tus pasos, a tus caderas, a tus abrazos.

La verdad, es que sé que es tarde, y que nunca es tiempo. Podría pensar que unos 12 ó 13 años tarde, incluso. Pero al menos me viví esta distopía, y las ganas de vivirla a concho siempre estuvieron. 

El que no estaba era yo. 

Creo que ahora tampoco, honestamente.


Astrud - Cambio de idea